La muy hija de puta quería venderme un ejemplar robado de "El Derecho de matar" de Baron Biza a 20 lucas. Estaba muy buena, sentada en uno de esos de madera en la plaza, con su bicicleta, con dos ruedas y con la burla en la cara en mi cara de nervioso provinciano. Dijo algo así como que a los hombres les gustan más los hombres que las mujeres, y que por eso algunos crean batallas por ellas, surgen celos, envidias. "Los sentimientos comparativos y competitivos de algunas personas de un mismo sexo son una gran mariconada, una declaración encubierta de homosexualidad". Yo le dije que era homosexual (por webiar) y se puso algo contenta pero algo confundida, quizá decepcionada, quizá la muy caliente quería hacerme su papá por un rato, o quizá estaba harta de pura bicicleta. Al final no le compré nada y me fui directo a la bicicleta morada, que era roja, y dijo que se la robó a un cuico con el que se acostaba, un hijito de papito de Las Condes, donde trabajaba de mesera en un Café. Todo terminó mal una noche de puro sexo (a veces mucha pija les hace mal) y se llevó la bicicleta de la entrada, sin mayor explicación que la de un "maricón". Creo que el hecho de ser marica te vuelve una mina confiable para las mujeres. Ella era de una masculinidad elevada, una hombría selecta, un Adán interno, o una Lilith, y también de unos senos abiertos, firmes, y unas piernas divagantes y despreocupadas. Se fue en bicicleta, dijo "chao, maricón", no dije nada. Cuando caminé en dirección contraria para luego cruzar la calle, vi el semáforo en verde mar, pero era rojo. Escuché un grito de alerta (cuidado) y casi me atropella una muchacha en bicicleta morada, la risa fue general, le pregunté si me podía llevar en el soporte de su vehículo. Mi casa no estaba lejos lejos lejos de todo y quedaba algo de vino y de chela. Lo primero que tomó al entrar fue la guitarra y sabía "Tombstone blues". En un momento me cansé de pensar en la puta bicicleta y le dije que no era maricón, y le mostré algo mejor, mi aro 24. Sus senos eran dos ruedas en despilfarro y parecía montar este asiento con el mismo placer (no se que relación tenía con su asiento). Lo pidió tres veces, siempre ella arriba, loca como si yo fuera un toro rabiosdo, como manejando una bicicleta sin ruedas. A la mañana se iba mientras despertaba. La muy hija de puta dejó el libro de Biza, pero también dejó la bicicleta en la entrada.
miércoles, 23 de abril de 2008
Daltónico en ruedas
La muy hija de puta quería venderme un ejemplar robado de "El Derecho de matar" de Baron Biza a 20 lucas. Estaba muy buena, sentada en uno de esos de madera en la plaza, con su bicicleta, con dos ruedas y con la burla en la cara en mi cara de nervioso provinciano. Dijo algo así como que a los hombres les gustan más los hombres que las mujeres, y que por eso algunos crean batallas por ellas, surgen celos, envidias. "Los sentimientos comparativos y competitivos de algunas personas de un mismo sexo son una gran mariconada, una declaración encubierta de homosexualidad". Yo le dije que era homosexual (por webiar) y se puso algo contenta pero algo confundida, quizá decepcionada, quizá la muy caliente quería hacerme su papá por un rato, o quizá estaba harta de pura bicicleta. Al final no le compré nada y me fui directo a la bicicleta morada, que era roja, y dijo que se la robó a un cuico con el que se acostaba, un hijito de papito de Las Condes, donde trabajaba de mesera en un Café. Todo terminó mal una noche de puro sexo (a veces mucha pija les hace mal) y se llevó la bicicleta de la entrada, sin mayor explicación que la de un "maricón". Creo que el hecho de ser marica te vuelve una mina confiable para las mujeres. Ella era de una masculinidad elevada, una hombría selecta, un Adán interno, o una Lilith, y también de unos senos abiertos, firmes, y unas piernas divagantes y despreocupadas. Se fue en bicicleta, dijo "chao, maricón", no dije nada. Cuando caminé en dirección contraria para luego cruzar la calle, vi el semáforo en verde mar, pero era rojo. Escuché un grito de alerta (cuidado) y casi me atropella una muchacha en bicicleta morada, la risa fue general, le pregunté si me podía llevar en el soporte de su vehículo. Mi casa no estaba lejos lejos lejos de todo y quedaba algo de vino y de chela. Lo primero que tomó al entrar fue la guitarra y sabía "Tombstone blues". En un momento me cansé de pensar en la puta bicicleta y le dije que no era maricón, y le mostré algo mejor, mi aro 24. Sus senos eran dos ruedas en despilfarro y parecía montar este asiento con el mismo placer (no se que relación tenía con su asiento). Lo pidió tres veces, siempre ella arriba, loca como si yo fuera un toro rabiosdo, como manejando una bicicleta sin ruedas. A la mañana se iba mientras despertaba. La muy hija de puta dejó el libro de Biza, pero también dejó la bicicleta en la entrada.
lunes, 21 de abril de 2008
No webiemos sanos!!!!!
Este culiao de makarnei se aweona al toke, primero dise que tiene problemas personales, está bien que sea makarnei, el gay de los bee gees, pero no webiemos zanos po´, y luego se da el lujo de decir que soy ineficiente por segunda vez!!! para la wea makarnei, y cuidate musho porque las yantas de mi camión no descanzarán asta encontrar tu vosezilla de maricón y te aceguro que uno de mis negros rebolusionarios (o barios de ellos) te ará ombre.
El Lenin no pide disculpas si yegara a tener faltas hortograficas porque se ciente camionero de corason.
Dato anexo: Hace un par de dias le comunicamos a manolo su victoria en la votación, dijo lo siguiente: "Che, agradecéle a todos los chavones y decíles que esto me estimula a intensificar mis lecturas sobre kant y otros pedantes, voz sabés, ese loco es recopado"
Gracias a ti manolete, seguí así.
martes, 8 de abril de 2008
Re- ceso
Junto con mandarlos a la misma mierda a todos los culiaos por darle tanta votación a mi compadre Warenazox (igual el loco quería ganar) les entrego esta pedantería y les informo formalmente que esta wea no tendrá publicaciones hasta dentro de una semana APROXIMADAMENTEEEEEEE! por razones personales mías y porque el comunacho de Lenin está demostrando su ineficiencia por segunda vez en la historia universal.
El niño de cartón (1 y 1/2)
Un día conocí la palabra metáfora y quedé aún peor, y pensé en el niño de cartón y era una metáfora. Todo comenzó a girar (descubrí que la tierra gira y da vueltas, que hay muchos planetas y quizás muchas vidas incognoscibles). Todo estaba plasmado de sentido y todo tan oculto, hasta no tener sentido alguno. Fue el asombro. Quise creer que todo esto en mi cabeza, todas estas imbricaciones fascinantes, todo esto en mi mente era el orden de las cosas, que la visión no emerge desde fuera. Llegó la poesía del individuo y con ella la indiferencia ante los hombres que se marchitan en pos de un ideal de vida. Llegó la creación divina, pero el cielo estaba en mis soliloquios y el infierno era la conciliación impracticable entre el mundo y yo. Ya no estaba triste ni feliz, no esperaba nada. Un día me enamoré de una mujer y todo dio un vuelco. Las cosas me deleitaban con reminiscencias de amor y yo mismo comencé a girar en torno a un sol, a un amor. Tuve miedo y eché a correr por un sendero de llantos y penurias, de orgullosas conjeturas sobre las limitaciones, sobre alcanzar algo que valga la pena, sobre mi propia voluntad. Jamás volví a verla y jamás quise regresar a ese estado, tenía escamas en la espalda y una lengua de víbora enjaulada. Un día llegó a mis manos un arma y la palabra revolución, y soñé con bosques, con banderas, y conocí las utopías de mi consciencia.
miércoles, 2 de abril de 2008
Camionzor (Esbozos para un manifiesto camionero)

lunes, 31 de marzo de 2008
Gustavo Adolfo Becker
He aquí una pieza maestra de la poesía moderna, la cual me hace llorar algunas veces (de risa). Me he tomado la libertad de adecuar un poco el poema a los parámetros del Movimiento Camionero Posmodernista de la nueva Literatura de vangüardia TRIPLE X , movimiento al cual pertenezco como uno de sus máximos exponentes y teóricos. Los cambios estilísticos son apenas perceptibles y el afán contextual es prácticamente el mismo... Engrupirse a una mina con unos versos.¿Qué es poesía?
¿Qué chucha es poesía? --dices mientras te clavo
mi pequeña bandurria azul en tu pupila humedecida negra.(Sácalo weon!)
¿Qué chucha es poesía? ¿Y tú me lo preguntai en cuática?
Poesía... eris wopotiti.
Pedantería del día
Yo vivía en una caja de cartón; me decían el niño de cartón y mis zapatos no eran tales, eran unos trozos de cartón rectangulares unidos a mis pies por pedacitos de cuerda, casi al llegar al principio de mis dedos. Me tomó toda una tarde en la cual me mojaba la cara con el agua de una lluvia sorpresiva del día anterior (era verano, a veces llueve en las noches, con el buen aire y la furia del cielo en este espacio) que quedó en la pileta vieja de la calle donde nací, donde el policía mató a mi viejo y cerca de la casa donde mi vieja se colgó del techo. Nunca supe cómo consiguió esa soga, yo no sabía que se llamaba soga ya que esa fue la primera ocasión que tuve de toparme con una. Los otros chicos andaban descalzos o con algún calzado encontrado en los basurales, donde juntábamos el cartón en las noches; pero nada se asemejaba a mis zapatos de cartón, tal vez algún día pueda venderlos y tener un negocio de zapatos de cartón como esas tiendas lujosas del centro. Pero nada como esos fieles cartones. Mi caja era el centro de mandos y en las noches volaba sobre el mar o bajaba a las profundidades donde el cartón se despedaza. Creo que los culpables de todo son unos tales Prometeo y Epimeteo. Un día conocí un pedazo de cartón que envolvía a otros cartoncitos de menor tamaño que se llaman papel y le pregunté a un anciano que fumaba cerca de la plaza por él. Me dijo que era un libro y me enseñó a leer, todas las tardes un poco, hasta que pude descubrir el significado de esos letreros enormes con chicas hermosas, el significado de las calles, las calles en sí, los mensajes del mundo a través de los signos, el orden de las cosas, palabras como jerarquía, sociedad, gobierno, individuo, sistema; palabras que me aturdieron en mi caja por horas, palabras tan claras y esotéricas, palabras-disfraces, y me volví loco...
viernes, 4 de mayo de 2007
Chata o el gallo que actúa al amanecer...y todo el día.
"Que sean como el gallo que canta al amanecer".Charles Eagle
Makarnei:
Cómo no homenajear al hombre que le miraba las tetas descaradamente a la Natalia Mella en el colegio Pierre Faure (quién sabe que pajas estruendosas brotaban en el bulevar de los vidrios rotos) o que, con el mismo descaro declaraba ser el admirador número uno del "angelito en una nube" (en palabras suyas) de una muchacha recién egresada cuyo nombre no quiero decir (Natalia Cordano)? Lo que quiero decir, básicamente, es que este loco se hace el gil pero es terrible de caliente, un gallo en celo, cómo aquella frase célebre que dedicara a la última degeneración pierrefaurinaculiá que egresó: "que sean como el gallo que canta al amanecer", que metáfora! pura poesía! seamos gallos! y a este gallo no le faltan plumas para los "affaires" laborales (sic), ni dinero para la 4x4 o el Nano´s donde más de alguna vez se le ha visto salir a media estaca. Sin embargo, a mi me parece un buen tipo, bueno pa' la talla, creativo, lúcido y culto(Sic). A modo de ejemplo extraigo un fragmento de un texto magistral, para que descubran la impresionante capacidad de redacción (no olvidemos que estudió Gramátika en La Sorbona): "Junto con dar la bienvenida a todos los integrantes de esta comunidad educativa, a los padres antiguos por confirmar su adhesión a nuestro proyecto y a los nuevos por entregarnos la confianza de formar a sus hijos a la luz de nuestra Educación Personalizada y Comunitaria, que El padre jesuita Pierre Faure nos legó." y...¿Junto con qué?. (no le fué muy bien en La Sorbona; eres director de un colegio). Qué pensará el Lenin...
Lenin:
Mi querido Makarnei, pienso que el homenaje es bien merecido. Este gallito de la pasión es un personaje de culto entre la comunidad pierrefaurina y tiene muchas razones para serlo, es un conquistador innato(de empresas y de mujeres), un emprendedor, un actor de primera categoría , un educador excepcional, un director que tiene las manos abiertas para sus alumnos obedientes y un puño de hierro para quienes osan desafiar la moral y las buenas costumbres. Muchas veces se le ha visto engrupiendo a sus indefensas colegas, que caen derretidas cuando este les recita al oído un verso de Paulo Coelho (su escritor favorito) o de Ricardo Arjona (su trovador favorito). Este personaje es, sin duda, un líder por excelencia y estoy seguro de que logrará que las generaciones venideras sean como un gallo que canta al amanecer.
